Transformá tu dormitorio sin gastar una fortuna

La elegancia en el dormitorio no solo se consigue con muebles de diseño y accesorios costosos, también lo podés lograr con elementos que ya tenés pero quizá no aprovechabas o no sabías como lucirlas: tus sábanas.

Elegirlas y combinarlas correctamente puede transformar completamente la apariencia de tu cama, ya que solo por el hecho de dejarlas ver, puede ayudar a convertirla en el punto focal de la habitación tal como lo hacen en los hoteles y casas de lujo.

Si tenés pensado hacer algunos cambios que ayuden a que tu habitación luzca más elegante sin mucho esfuerzo, sólo tenés que comenzar a cambiar la forma en la que hacés la cama.

En lugar de hacerla de forma tradicional poniendo una sábana sobre otra y tapar el colchón por completo, mejor comenzá a colocarla hasta ¾ de tu cama y cubrir el restante sólo con las almohadas y así dejar entre ver tus sábanas. A continuación, tres estilos en los que podés lograrlo:

1. Estilo total white

El blanco es sinónimo de pureza, frescura y elegancia. Usar sábanas blancas puede darle a tu cama una apariencia limpia y sofisticada, creando un ambiente relajante ya que este color invita a la paz y relajación, además lo hará ver más amplio gracias a que refleja mejor la luz haciendo que tu habitación luzca más luminosa y grande.

– Elegí sábanas de alta calidad con materiales como el algodón egipcio o percal para un tacto suave y un aspecto lujoso.

– Añadí una colcha o edredón blanco, de preferencia con mucho relleno y que sea un tono blanco brillante a juego con las sábanas para un efecto monocromático.

– Usá almohadones y almohadas blancos de diferentes texturas para añadir profundidad y variedad sin romper la paleta de colores.

2. Combinación de dos tonos con un elemento contrastante

Puede darle a tu cama un aspecto sofisticado y dinámico. Además, si se añade un elemento contrastante en color y material aporta un toque de originalidad y personalidad, gracias a que se genera un punto focal y una base sencilla que da ese efecto de buen gusto sin saturar la paleta de color de la habitación.

– Elegí dos colores que se complementen y que armonicen con la decoración de tu dormitorio. Por ejemplo, beige y blanco o gris y azul marino.

– Agregá un elemento contrastante, como una manta de lana o terciopelo en un color vivo o en un material diferente para romper la monotonía.

– Asegurate de que los almohadones, almohadas y otros accesorios también sigan la paleta de colores para un look aesthetic.

3. Mismo color con tonos en degradé

Es una técnica de diseño que implica usar diferentes tonalidades de un mismo color añadiendo profundidad y sofisticación sin necesidad de usar múltiples colores.

– Seleccioná un color base que te guste y que combine bien con la decoración de tu dormitorio. Por ejemplo, azul, verde o gris.

– Buscá sábanas y fundas de almohada en varias tonalidades de tu color base, desde el más claro hasta el más oscuro.

– Colocá las sábanas en capas, de las más claras en la parte inferior a las más oscuras en la parte superior, o viceversa, para crear un efecto de degradé.

– Completá el look con almohadones y mantas en tonos que complementen tu degradé para una apariencia armoniosa.

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