Durante la toma de posesión de las nuevas autoridades del histórico comité de Sarandí —encabezadas por Iris, una militante de base y auxiliar docente—, el dirigente radical destacó el rol social y político del partido en el territorio. Asimismo, lanzó duras críticas contra la gestión municipal de Magdalena Sierra en Avellaneda y ratificó la consolidación del radicalismo como alternativa de gobierno en la Provincia de Buenos Aires.
El histórico comité de la Unión Cívica Radical (UCR) de Sarandí fue escenario de una emotiva jornada de asunción de sus nuevas autoridades partidarias Con la presencia del referente local Fernando Landaburu, se formalizó el liderazgo de Iris Dominguez, una histórica militante de base y auxiliar docente que estará al frente del espacio institucional
La asunción de las nuevas autoridades del histórico comité de la Unión Cívica Radical de Sarandí derivó en una serie de definiciones políticas vinculadas tanto a la vida institucional barrial como a duras críticas dirigidas a la conducción del municipio de Avellaneda y al panorama de la Provincia de Buenos Aires. Durante la jornada asumió la presidencia Iris, una militante de base y auxiliar docente que estará al frente del espacio partidario para coordinar acciones comunitarias y legislativas locales.
En el marco del encuentro, el dirigente Fernando Landaburu destacó la importancia de mantener vivos los comités de barrio para fortalecer la participación democrática e ideológica. En sus declaraciones, Landaburu afirmó que “el radicalismo mantiene vivos los comités barriales, las autoridades se eligen y esto hace a la vida interna del partido, porque dinamiza el partido y se transforma en comisiones de trabajo para ver cuáles son los problemas del barrio”. Asimismo, remarcó que en la sede de Sarandí continuarán funcionando el ropero comunitario, las comisiones de asuntos municipales y la Juventud Radical, sumando a partir de octubre clases de apoyo escolar y distintos talleres gratuitos para los vecinos del lugar.
En el plano político local, Landaburu lanzó fuertes cuestionamientos contra la intendenta Magdalena Sierra tras la decisión de bautizar un aula educativa con su propio nombre. Al respecto, el referente radical expresó que “la intendenta de Avellaneda nos ha acostumbrado a hacer papelones, el papelón de nombrar al marido con un sueldo de 14 millones de pesos, ahora ponerle a un aula el nombre de ella en un proceso que no cumplió con las normativas provinciales para nombrar un aula o cualquier lugar en una escuela”. Además, denunció irregularidades en la construcción de la obra al señalar que “fue un proceso turbio con respecto a la construcción de esa aula porque no hubo licitación; es el mismo estilo de una gestión poco transparente, dejando la posibilidad de hechos de corrupción”.
Por último, el dirigente analizó la situación general de la Provincia de Buenos Aires y ratificó la capacidad del radicalismo para ofrecer una alternativa de gobierno apoyada en la experiencia de sus jefes comunales. Landaburu sostuvo que “en la provincia de Buenos Aires tenemos 27 intendentes con gestiones realmente muy buenas, austeras, con cuentas equilibradas ya de antes, no ahora que se habla del equilibrio en las cuentas”. En ese sentido, respaldó la postulación de Franco Flexas para la gobernación y concluyó que “sabemos que la provincia está devastada en salud, en seguridad ni hablar, en la falta de obras públicas y en el manejo del IOMA; pensamos que el radicalismo tiene gente con experiencia, hombres y mujeres que pueden hacer un aporte para una mejor provincia”.
