Aunque pueden parecer gestos inofensivos, muchas veces pueden generar molestias graves
La mayoría de los movimientos o gestos que hacés a diario parecen inofensivos, pero pueden tener un impacto negativo en la espalda generando dolores, contracturas o lesiones más importantes.
Sin importar la edad y género, cualquiera puede padecer estos problemas. Para cuidar la ergonomía corporal, es fundamental conocer cuáles son las posibles causas o errores que podrías estar cometiendo.
1. Elevación: para levantar un papel del piso, basta con agacharse encorvando la espalda y agarrarlo. En este caso puede que sea un gesto inofensivo, pero si hacés esta acción para levantar un objeto pesado, podrías llegar a lesionarte de gravedad en la zona lumbar. Lo apropiado es bajar flexionando las rodillas y con la espalda recta, gesto similar al que realizás cuando hacés ejercicios y te toca practicar sentadillas.
2 .Postura: encorvar la espalda es el gesto más común para todo, especialmente al sentarse a trabajar o estudiar, pero añade tensión a los músculos y estresa la columna. Lo peor es que a largo plazo puede llegar a modificar la anatomía de la columna vertebral.
3. Mucho tiempo sentado: además del cómo te sentás, la cantidad de tiempo también influye. El exceso de computadora, televisión o cualquier actividad que te mantiene sentado hace que la espalda acumule tensión muscular. Es fundamental hacer pausas y estiramientos varias veces durante la jornada.
4. Sobrecargar un lado: genera una mala distribución, ya sea un bolso, cartera, mochila, etc., pudiendo provocar desde contracturas a dolores más fuertes. Lo mejor es cargar ambas partes del cuerpo por igual, no abusar con el peso y tampoco prolongarlo durante mucho tiempo.
5. Los tacos altos de los zapatos: pueden causar una curvatura antinatural de la columna vertebral y un cambio en el centro de gravedad, lo que deriva a una carga extra para la zona lumbar. Lo ideal es limitar el tiempo de uso.
