El mandatario bonaerense prepara un evento en San Vicente, donde pretende consolidar su perfil como opositor al presidente Javier Milei. Sin embargo, la maniobra enciende la ira del kirchnerismo duro.
Aunque solo ha transcurrido la primera mitad de 2024, los diferentes espacios ya están planificando de cara a las elecciones legislativas del próximo año e incluso para la presidencial de 2027. En este contexto, el peronismo, aun recuperándose de la derrota de 2023, busca una revancha en las urnas. Uno de los nombres más mencionados es el del gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien retuvo su provincia por un amplio margen en las últimas elecciones.
Desde el inicio del mandato del presidente Javier Milei, el premier bonaerense se ha destacado como un opositor claro, protagonizando varios enfrentamientos públicos. Esta postura alimentó las especulaciones sobre una posible candidatura presidencial del exministro de Economía de Cristina Kirchner.
Para fortalecer su liderazgo y apoyo, la mesa chica de Kicillof, que incluye al intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, y al ministro de Desarrollo de las Comunidades, Andrés “Cuervo” Larroque, está organizando un acto en San Vicente para el 1 de julio. Este evento, aunque aún no oficializado, servirá para rendir homenaje a Perón y respaldar la gestión de Kicillof.
El evento generó tensiones dentro del peronismo, especialmente con La Cámpora. Ferraresi fue recientemente increpado por la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, durante una reunión con Kicillof en La Plata. La confrontación se debió a un acto en Quilmes organizado por Ferraresi sin la participación de la jefe comunal, lo que desató críticas hacia su gestión.
Ferraresi intensificó la polémica en un acto en Lanús, donde criticó a La Cámpora y al excandidato presidencial Sergio Massa, recordando el eslogan “no pasa nada, si todos los traidores se van con Massa”, y cuestionando el liderazgo de Máximo Kirchner.
Desde el entorno de Mendoza, se acusa a Kicillof y su equipo de ignorar los códigos políticos no escritos y de crear divisiones prematuras dentro del peronismo. “Hay códigos de la política no escritos que no se están cumpliendo. Hacés un acto en nuestro territorio y no convocás y criticás a los que no invitas; y al otro día la convocan a Mayra a una firma como si nada pasara, con Ferraresi”, expresaron.
Mientras tanto, en el Frente Renovador, el armado de Kicillof 2027 genera preocupación, ya que choca con las aspiraciones de Sergio Massa de tener una nueva oportunidad presidencial. Un dirigente del partido destacó que “no es momento de internas, sí de construir una alternativa”.
Desde la Gobernación bonaerense, insisten en mantenerse al margen de las internas. “Nosotros no hacemos comentarios sobre eso”, fue la respuesta tajante de un dirigente cercano a Kicillof. “El rival es Milei. Esa es la única verdad. Hay que centrarse en eso”, concluyeron.
