El ministro de Defensa, Carlos Presti, ratificó que la Argentina buscará recuperar las islas por la vía diplomática. Además, confirmó que el Ejecutivo prevé avanzar desde enero de 2027 con la Base Naval Integrada de Ushuaia.
El Gobierno de Javier Milei evitó confrontar con Donald Trump por sus recientes declaraciones sobre las Islas Malvinas y ratificó que la Argentina mantiene como objetivo recuperar la soberanía por medios pacíficos y diplomáticos.
El ministro de Defensa, Carlos Presti, se refirió este domingo a las palabras del presidente estadounidense, quien había advertido sobre un “desastre potencial” entre la Argentina y el Reino Unido por la disputa del archipiélago y se había mostrado dispuesto a intervenir como mediador.
“No es en contra de nadie, sino a favor de una solución pacífica”, afirmó el funcionario en declaraciones radiales.
El ministro explicó que la posición del Gobierno debe analizarse de manera coordinada y señaló que el presidente Javier Milei y el canciller Pablo Quirno estaban evaluando las declaraciones del líder norteamericano.
Mientras tanto, desde Defensa buscan poner el foco en una estrategia de largo plazo para fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur, con la construcción de infraestructura militar y logística en Tierra del Fuego.
“Todos los argentinos sabemos que es una causa nacional y sabemos que la única manera de recuperar la soberanía sobre las islas es de manera pacífica y diplomática”, sostuvo el titular de la cartera de Defensa.
Presti también reivindicó el reclamo argentino sobre el archipiélago y recordó a los soldados que participaron de la guerra de 1982.
“Nuestro reclamo de soberanía es inclaudicable. Han perdido la vida 649 hombres en nuestras islas, de la Armada, el Ejército, la Fuerza Aérea”, afirmó.
“Las relaciones internacionales se manejan por otros andariveles”, explicó.
La alianza con Estados Unidos, en el centro de la estrategia
A pesar de las diferencias que pueden surgir en torno a la cuestión Malvinas, Presti destacó la relación estratégica que el Gobierno de Milei mantiene con Washington.
El funcionario sostuvo que el vínculo con Estados Unidos permite a la Argentina mejorar sus capacidades militares y recuperar equipamiento después de décadas de deterioro.
“Nos permite equiparnos y posicionarnos a nivel hemisferio”, afirmó.
En ese sentido, definió a las Fuerzas Armadas como una herramienta de la política exterior y destacó que el Gobierno comenzó a aumentar la inversión en Defensa.
“Es la primera vez en 40 años que veo una inversión importante en Defensa. Es una herramienta de diplomacia del país”, sostuvo.
La estrategia oficial busca fortalecer las capacidades argentinas en el Atlántico Sur sin presentar ese proceso como una preparación para un eventual conflicto armado.
Ushuaia tendrá una nueva Base Naval
Dentro de ese plan, uno de los proyectos principales es la Base Naval Integrada de Ushuaia, una obra que el Gobierno considera estratégica para reforzar la presencia argentina en el extremo sur.
Presti confirmó que la construcción comenzará en enero de 2027 y anticipó una inversión estimada en US$450 millones, distribuida en cuatro etapas.
El proyecto apunta a convertir la zona en un polo logístico y operativo para las actividades argentinas en el Atlántico Sur y, especialmente, para la proyección hacia la Antártida.
La obra también fue incorporada entre las prioridades del Presupuesto 2027. El Gobierno ya reasignó US$142 millones para el proyecto, aunque las estimaciones oficiales ubican el costo total entre US$400 millones y US$500 millones, por lo que todavía resta definir cómo se financiará el resto.
Además de reforzar las capacidades de Defensa, el Gobierno avanzó con sanciones contra empresas y personas vinculadas con actividades de explotación de recursos naturales en las islas sin autorización argentina.
También prepara un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que será enviado al Congreso para establecer nuevas herramientas frente a actividades relacionadas con los territorios en disputa.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, aclaró que la construcción de la base es una decisión unilateral de la Argentina y que no existe un acuerdo con Estados Unidos para financiarla o construirla. También remarcó que el Gobierno sostiene una estrategia diplomática y no una hipótesis de conflicto militar.
El Gobierno busca reforzar su presencia en el Atlántico Sur
La visita de Quirno y Presti a Ushuaia en los últimos días mostró que la Base Naval Integrada pasó a ocupar un lugar central dentro de la agenda oficial sobre Malvinas.
Los funcionarios recorrieron el predio donde se desarrollará la infraestructura y se reunieron con el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, además de autoridades militares y legisladores nacionales.
El proyecto apunta a mejorar la capacidad logística argentina en el extremo sur y a fortalecer la conexión con las actividades antárticas.
En ese escenario, las declaraciones de Trump agregaron un nuevo elemento al debate internacional sobre las islas. Mientras Washington deja abierta la posibilidad de intervenir como mediador, el Gobierno argentino busca sostener el reclamo histórico por la soberanía y, al mismo tiempo, profundizar su vínculo estratégico con Estados Unidos.
