El exgobernador de Entre Ríos fue trasladado a Paraná para comenzar a cumplir ocho años de prisión. La sentencia también contempla la inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos y alcanza a su cuñado Juan Pablo Aguilera y al exministro Pedro Báez
El exgobernador de Entre Ríos Sergio Urribarri fue detenido tras quedar firme su condena a ocho años de prisión por corrupción. La Corte Suprema rechazó los recursos extraordinarios presentados por su defensa y dejó firme la sentencia por hechos cometidos durante su gestión.
El exmandatario fue trasladado a Paraná, donde quedó a disposición de las autoridades judiciales para comenzar a cumplir la pena. Además de la prisión, deberá afrontar una inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
La resolución del máximo tribunal también tuvo consecuencias para otros protagonistas del expediente. Juan Pablo Aguilera, cuñado del exgobernador, y Pedro Báez, quien fue ministro durante su administración, también deberán cumplir las penas que les fueron impuestas.
La Corte cerró la instancia extraordinaria
La definición llegó después de que las defensas intentaran que la causa continuara su recorrido ante la Corte Suprema.
Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti rechazaron los planteos que habían llegado al tribunal y consideraron inadmisibles los recursos extraordinarios concedidos parcialmente por el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos.
La decisión se tomó en los términos del artículo 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, una herramienta que permite a la Corte desestimar determinados recursos cuando considera que no existe una cuestión federal suficiente para justificar su tratamiento.
Lorenzetti agregó una precisión en su voto al mencionar el precedente “Vidal”. Según explicó, que un recurso sea rechazado mediante ese mecanismo no significa que la Corte esté afirmando expresamente que la resolución cuestionada sea justa o correcta.
En términos prácticos, sin embargo, la decisión dejó firme la condena y habilitó la ejecución de las penas.

El expediente investigó distintas contrataciones realizadas durante el gobierno de Urribarri, especialmente aquellas vinculadas con la publicidad oficial entre 2010 y 2015.
La acusación sostuvo que determinados contratos habrían sido direccionados y que parte de los fondos públicos terminó beneficiando a empresas relacionadas con personas del entorno del entonces gobernador.
Uno de los nombres centrales de la investigación fue el de Juan Pablo Aguilera, cuñado de Urribarri, quien fue señalado por su presunta participación en el esquema investigado.
La causa también incluyó contrataciones vinculadas con la Cumbre del Mercosur realizada en Paraná en 2014 y otros gastos efectuados durante la administración provincial.
El Tribunal de Juicios y Apelaciones de Paraná condenó a Urribarri el 7 de abril de 2022. La pena establecida fue de ocho años de prisión y la prohibición de por vida para ocupar cargos públicos.
Aguilera y Báez recibieron, por su parte, seis años de prisión.
Quiénes más quedaron alcanzados por la resolución
También fueron rechazados los planteos presentados por Gerardo Daniel Caruso, Corina Cargnel, Emiliano Giacopuzzi y Luciana Belén Almada, además de Aguilera y Báez.
Todos habían recurrido las decisiones judiciales anteriores y buscaban que sus condenas no quedaran firmes.
Con la intervención del máximo tribunal concluida, las sentencias quedaron en condiciones de ser ejecutadas.
Urribarri ya había pasado por la cárcel
El exgobernador ya había sido detenido en noviembre de 2024, cuando permaneció 50 días privado de su libertad por una decisión de la Cámara de Casación Penal de Entre Ríos.
En aquel momento, el tribunal había considerado que existía un riesgo de que Urribarri pudiera interferir con el proceso judicial.
La medida fue posteriormente revocada, en enero de 2025, y el exmandatario continuó el proceso desde su domicilio mientras esperaba que se resolvieran los recursos pendientes.
La decisión de la Corte modificó nuevamente su situación: con la condena firme, la Justicia avanzó con su detención para que comience a cumplir la pena.
Urribarri gobernó Entre Ríos durante dos períodos, entre 2007 y 2015. Tras dejar la gobernación continuó vinculado a la política nacional y, durante el gobierno de Alberto Fernández, fue designado embajador argentino en Israel.
