La desidia y el maltrato en la salud pública sumaron un capítulo vergonzoso en Avellaneda. Este lunes 13 de julio de 2026, las autoridades de la Organización Médica Maipú “Consultorios externos Santa Bárbara (Sede Maipú)” volvieron a demostrar su desprecio por los pacientes más vulnerables. La víctima fue Marcela, una vecina jubilada de 76 años y residente de la Isla Maciel, quien venía de sufrir un grave pico de presión arterial que requirió su internación de urgencia días atrás. Pese a contar con una derivación cardiológica urgente para realizarse un electrocardiograma y una consulta de control, terminó siendo humillada y abandonada a su suerte por la especialista a cargo.

La médica denunciada es la Dra. Rocío Vidaurre, quien ingresó a su consultorio con una hora de demora. Tras atender a muy pocos pacientes, decidió dar por finalizada la jornada laboral de manera unilateral antes de tiempo. Cuando Marcela, angustiada por su delicado estado de salud, le imploró que la atendiera explicándole que venía derivada por un cuadro de hipertensión severo, la cardióloga le respondió con absoluta soberbia:

“Si te agarra otro pico de presión andate a la guardia, yo no te puedo atender.

Lejos de mostrar un mínimo de empatía, la profesional descargó su frustración con las secretarias administrativas de la entrada, obligándolas a rehacer el papeleo de los pacientes bajo la excusa de que no figuraban en su cuaderno personal. “No, porque a mí no me los pasaron. Si están acá los papeles le dije… Pero yo no las tengo en el cuaderno”, relató la víctima. La médica cerró la discusión repitiendo con prepotencia: “No, no, no, yo ya no las atiendo, ya no las atiendo, que vengan el viernes a ver si por ahí las puedo atender”.

La indignación en la sala de espera fue total. Ante la huida de la médica, el hijo de la paciente la confrontó directamente en los pasillos:

“Pero supuestamente vos cuando te recibiste de doctora juraste, y ahora dejás a la gente a la deriva. Esto es abandono de persona lo que estás haciendo.”

Gracias a la excelente disposición de las empleadas de recepción, quienes contuvieron la situación, la paciente fue reubicada con otra profesional para el día siguiente. Sin embargo, el atropello ético y humano ya se había consumado.

Desde Multimedio en la mira exigimos que los directivos de la Organización Médica Maipú dejen de esconderse, den la cara ante la comunidad y apliquen de inmediato las sanciones correspondientes a la Dra. Rocío Vidaurre. La salud de nuestros jubilados no es un desecho administrativo, es un derecho que se debe respetar.

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