“No entregue el ahorro de toda su vida a un desconocido”: el duro mensaje de Gonzalo Sanfelippo contra quienes ejercen ilegalmente el corretaje inmobiliario
El martillero y corredor público Gonzalo Sanfelippo, titular de Sanfelippo Propiedades, advirtió sobre el crecimiento de personas que ofrecen servicios inmobiliarios sin estar legalmente habilitadas. Explicó por qué una inmobiliaria matriculada representa una garantía para propietarios, compradores e inquilinos, detalló el trabajo que realiza un corredor inmobiliario durante una operación y brindó recomendaciones para evitar estafas y proteger el patrimonio.
Vender una casa, comprar un departamento o alquilar un inmueble no es una operación más. Para la mayoría de las familias significa disponer del ahorro de toda una vida, concretar una inversión importante o poner en juego uno de los bienes más valiosos de su patrimonio. Sin embargo, cada vez es más frecuente encontrar publicaciones en redes sociales, grupos de compraventa e incluso sitios de Internet donde personas sin matrícula profesional ofrecen vender, alquilar o administrar inmuebles como si se tratara de una actividad sin regulación.
Frente a esta realidad, Gonzalo Sanfelippo lanzó una fuerte advertencia sobre el crecimiento del ejercicio ilegal del corretaje inmobiliario y pidió a la sociedad que extreme los controles antes de entregar una propiedad o realizar una operación.
“Hay personas que entregan el ahorro de toda su vida a alguien que conocieron por una publicación en redes sociales, sin preguntarle siquiera si está habilitado para ejercer. Nadie se operaría con alguien que no es médico ni iniciaría un juicio con alguien que no es abogado. Entonces, ¿por qué confiar una propiedad que vale miles o millones de dólares a una persona que no está legalmente habilitada para ejercer el corretaje inmobiliario?”, planteó.
Según explicó, todavía existe un gran desconocimiento sobre el verdadero trabajo que realiza una inmobiliaria matriculada. “Muchos creen que nuestro trabajo consiste únicamente en sacar algunas fotografías, publicar una propiedad y esperar que aparezca un comprador. La realidad es totalmente distinta. Lo que hacemos es brindar seguridad jurídica, prevenir problemas y proteger el patrimonio de nuestros clientes antes, durante y después de cada operación”.
Las etapas del trabajo profesional
Sanfelippo explicó que el proceso comienza con una etapa que muchas veces el cliente no llega a ver, pero que resulta determinante para el éxito de la operación:
- Análisis documental: “Antes de ofrecer una propiedad analizamos toda la documentación del inmueble. Revisamos títulos, planos, reglamentos, verificamos la titularidad, controlamos que no existan inconsistencias y detectamos cualquier observación que pueda afectar la operación. Resolver esos problemas al principio evita conflictos cuando ya existe un comprador interesado”.
- Tasación profesional: Una vez concluido el análisis, se realiza una tasación basada en información objetiva. “No fijamos un precio por intuición. Analizamos el mercado, las operaciones comparables, la ubicación, el estado del inmueble, la oferta, la demanda y todas las variables que influyen en su valor. Una tasación mal realizada puede significar una pérdida económica muy importante o impedir que la propiedad se venda durante meses”.
- Estrategia comercial y filtros: “Cada inmueble requiere una estrategia distinta. Realizamos fotografías profesionales, videos, recorridos virtuales, contenido para redes sociales y campañas de marketing”. Además, aclaró que se dedica gran parte del tiempo a filtrar interesados: “No mostramos una propiedad a cualquiera. Analizamos previamente cada consulta para verificar que exista un interés real y capacidad económica. Eso protege la privacidad del propietario y evita pérdidas de tiempo”.
Seguridad jurídica y prevención de fraudes
Uno de los aspectos más críticos es el relacionado con la seguridad jurídica y los contratos:
- En compraventas: “Solicitamos y analizamos el informe de dominio del inmueble, los informes de inhibición de todos los vendedores, verificamos la titularidad, controlamos embargos, hipotecas, usufructos, medidas cautelares y cualquier otra restricción. Además, coordinamos permanentemente con escribanos”.
- En alquileres: “Analizamos la identidad de los postulantes, solicitamos informes comerciales y patrimoniales, verificamos ingresos, evaluamos la solvencia económica, revisamos la documentación de los garantes y comprobamos la autenticidad de las garantías propietarias, bancarias o de seguros de caución”.
El profesional aseguró que la prevención de fraudes es un pilar clave hoy en día: “Vemos publicaciones falsas, inmuebles ofrecidos sin autorización, documentación adulterada, identidades falsas y maniobras cada vez más sofisticadas. Una inmobiliaria matriculada implementa procedimientos de verificación documental y registral precisamente para detectar esas situaciones antes de que el cliente resulte perjudicado”.
El peligro de las “inmobiliarias fantasmas”
Consultado sobre el crecimiento de personas sin matrícula, Sanfelippo fue contundente: “El corretaje inmobiliario no es una actividad libre. Es una profesión regulada por ley. Quien no posee matrícula profesional no está habilitado para intermediar operaciones inmobiliarias. No está sometido al control de un Colegio Profesional, no responde ante un Tribunal de Disciplina y no asume las responsabilidades que sí tiene un corredor matriculado. El cliente queda completamente desprotegido”.
También advirtió sobre el fenómeno de las denominadas “inmobiliarias fantasmas”. “Hoy cualquiera puede crear un perfil en redes sociales, diseñar un logotipo y presentarse como inmobiliaria. Pero muchas veces detrás de esa publicación no existe una oficina, no existe una empresa habilitada y tampoco un corredor inmobiliario matriculado responsable. Cuando aparece un problema, el cliente descubre que no tiene a quién reclamarle”.
Las consecuencias, según afirmó, pueden ser muy graves: desde propietarios que entregaron documentación personal a desconocidos y compradores que perdieron importantes sumas de dinero, hasta contratos mal confeccionados u operaciones que terminaron en conflictos judiciales.
Recomendaciones para evitar estafas
Para proteger el patrimonio, el profesional recomendó realizar una simple verificación de apenas unos minutos antes de contratar:
- Pedir la credencial profesional: Un corredor matriculado no tiene ningún inconveniente en exhibirla porque acredita que está legalmente habilitado para ejercer.
- Consultar el padrón oficial: Ingresar al padrón del Colegio de Corredores Inmobiliarios o del Colegio de Martilleros correspondiente a la jurisdicción del inmueble para verificar gratuitamente si la matrícula existe y está vigente.
- Comprobar el domicilio físico: Verificar que la inmobiliaria funcione de manera formal y cuente con un domicilio comercial real y un corredor responsable al frente.
“Cuando una persona contrata una inmobiliaria matriculada no está pagando para que publiquen una propiedad. Está contratando experiencia, seguridad jurídica, respaldo profesional y la tranquilidad de saber que existe alguien que responderá por cada decisión que se tome durante la operación. Una vivienda representa años de trabajo y sacrificio. El patrimonio de una familia merece estar protegido por profesionales habilitados, no quedar en manos de personas que ejercen ilegalmente una profesión”, concluyó.
