¿Miedo al micrófono? Raidán sacude el tablero del CAAL y el silencio de Coliqueo ya tiene banda sonora
En lo que se perfila como el duelo definitivo por la conducción del Colegio de Abogados de Avellaneda-Lanús (CAAL), el candidato por la Lista 14, Diego Raidán, ha decidido elevar la apuesta. Tras una presentación multitudinaria en el Club Cultural de Sarandí —donde el fervor de los abogados presentes dejó en claro que la “burocracia de sillón” tiene los días contados— Raidán lanzó un guante que, hasta ahora, nadie parece querer recoger.

El desafío fue directo y público: un debate de ideas, de cara a los matriculados, para que la Dra. Adriana Coliqueo explique el modelo de gestión que defiende. Sin embargo, la respuesta desde el bando oficialista ha sido un silencio sepulcral que empieza a incomodar incluso a sus propios allegados.
El contraste de las propuestas
Mientras Raidán arremete contra la falta de una sede propia —denunciando una facturación de 500 millones anuales que se diluye sin ladrillos a la vista— y promete “alquiler cero”, del otro lado solo hay eco. El candidato de “Encuentros por la Abogacía” no solo busca dignificar los honorarios, sino que reclama la falta de empatía institucional ante episodios de violencia sufridos por colegas, como el ocurrido en Florencio Varela.
“Le pido a los medios que le hagan llegar a la Dra. Coliqueo la invitación. Viernes, sábado o domingo, cuando ella quiera”, sentenció Raidán con una mezcla de respeto y firmeza.
La pelota está en el campo de Coliqueo. ¿Habrá intercambio de propuestas o seguirán apostando al hermetismo mientras los pasillos de los tribunales exigen respuestas? El 5 de mayo las urnas hablarán, pero hasta entonces, el silencio solo parece confirmar que, para algunos, la comodidad del sillón es incompatible con el rigor del debate público.

