La senadora provincial Florencia Arietto intervino directamente para brindar un fuerte respaldo político y legal a Marcela Rolón, la mujer que denunció por salvajes agresiones, robos y amedrentamientos a Diego Martín Tula, Secretario de Organización del gremio. Tras el encuentro, la víctima confirmó que la legisladora la acompañará en una batería de denuncias judiciales para frenar los abusos de poder del dirigente sindical. Este respaldo no solo visibiliza la extrema gravedad del ataque, sino que acelera el desgaste de una pesada estructura gremial fuertemente cuestionada por la sociedad.

Arietto contra la patota sindical de Olmedo: apoyo clave a Marcela Rolón

La violenta situación que padece Marcela Rolón en Florencio Varela dio un giro determinante al sumar el apoyo público y estratégico de la senadora bonaerense Florencia Arietto. Marcela, quien sufrió golpes, el robo de su teléfono celular, usurpación de sus redes sociales para la difusión de fotos íntimas y el posterior hostigamiento con mensajes pornográficos hacia su hija menor de edad, contó con la contención directa de la legisladora. Tras el encuentro, la víctima expresó con firmeza el alivio que significó esta reunión: “Me siento segura y respaldada. Que yo diga eso, y después que Florencia me dijo que yo no estoy sola, que ella me va a apoyar en mis denuncias —que serán varias—, me da mucha seguridad”.

“No estás sola”: el fuerte compromiso político de Arietto que acorrala a Tula

Este acompañamiento institucional pone contra las cuerdas no solo a Tula, sino a la conducción encabezada por Juan “Lagarto” Olmedo, de quien el agresor es persona de absoluta confianza. Para Marcela Rolón, la agresión física inicial de su expareja derivó en un infierno de aprietes sistemáticos que incluyeron el corte arbitrario de la luz y el agua en su propia casa, sumado al despido injustificado de su hijo de la UOCRA. Todo bajo la premisa de que la posición jerárquica del dirigente dentro del sindicato lo volvía un actor intocable e inmune ante la ley en el territorio de Florencio Varela.

Sin embargo, el caso trasciende la violencia de género individual para convertirse en la punta del iceberg de un modelo de conducción gremial que la sociedad repudia de forma contundente. La irrupción de Arietto apunta a desenmascarar las prácticas de una patota sindical caracterizada por el uso de la fuerza, los aprietes y los manejos oscuros, métodos que la senadora ha denunciado incansablemente frente al accionar de referentes como los Moyano. En este escenario, las metodologías de coacción para acallar denuncias se chocan de frente con la visibilización pública y el seguimiento en los tribunales.

El imperio de la UOCRA Varela tambalea tras la denuncia por violencia

El historial delictivo del entorno de Tula ya arrastraba un denso prontuario que hoy vuelve a quedar bajo la lupa mediática y judicial. El Secretario de Organización de la UOCRA Varela está procesado en una causa abierta en 2016 por asociación ilícita, estafa y defraudación junto al propio “Lagarto” Olmedo, expediente que ya incluyó allanamientos de la Policía Federal en las sedes de Quilmes y Varela con secuestro de documentación, teléfonos y armas de fuego. A este cuadro penal se le suman las sangrientas batallas campales a tiros y armas blancas por el control territorial en el sur del conurbano, las cuales evidencian un patrón constante de violencia desmedida.

Me siento segura y respaldada”

Con la intervención activa de Florencia Arietto y el avance de las presentaciones judiciales anunciadas por Marcela Rolón, el andamiaje de poder que Olmedo y Tula construyeron durante años empieza a tambalear fuertemente. La denuncia de la víctima dejó de ser un hecho aislado para transformarse en un caso testigo contra la impunidad gremial, dejando a la cúpula sindical acorralada ante la Justicia y la opinión pública.

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