A partir de mayo y por 90 días, el Gobierno bonaerense no entregará una caja con alimentos a las familias con chicos en escuelas públicas.
El Gobierno de Axel Kicillof decidió no entregar más una caja con ayuda alimenticia a más de 2 millones de bonaerenses. Se trata del Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria o MESA, que tenía como destinatarias a familias con chicos en la educación pública.
La caja de comestibles se compone de seis huevos, una botella de medio litro de aceite, medio kilo de arroz, medio de harina, un paquete de levadura, leche de litro, una lata de tomate triturado, otra de arvejas y una de lentejas.
La ayuda se repartía una vez por mes. Los encargados de armar los módulos eran miembros de los consejos escolares de los 135 municipios que integran la provincia de Buenos Aires.
En medio de una situación económica delicada, el Ejecutivo bonaerense decidió, por 90 días, cerrar el programa de ayuda, que cuesta entre 28 mil y 30 mil pesos mensuales.
El recorte del módulo representaría la punta del iceberg de un problema estructural respecto a un presupuesto desbordado entre otras causas, por la sobreabundancia de empleados públicos del Estado provincial. Desde 2023, Kicillof sumó 80 mil nuevos trabajadores.
La vieja confiable: echarle la culpa a Milei
Ante este escenario, desde el Gobierno de Kicillof le endilgan la responsabilidad de los ajustes en el programa alimentario y otras cuestiones al Gobierno de Javier Milei con la carta del recorte de fondos que el Ejecutivo Nacional implementa sobre la provincia bonaerense.
Hay una verdad a medias en el argumento: el 40% del programa MESA lo aportaba Nación desde la pandemia del Covid-19, momento en el que esta iniciativa empezó. Desde la gestión Milei, y como parte de la política de recortes del Gobierno nacional ese aporte se esfumó.
Sin embargo, en vez de atender el problema estructural de la importante masa de empleados públicos en provincia, una variable que puede ser retocada, el gobernador cerró, al menos temporariamente, el módulo e intenta hacer de este hecho algo funcional a su discurso anti-Milei.
La Cámpora, en su disputa con el gobernador bonaerense por el control del PJ bonaerense y las cajas del Estado provincial, aprovechó la situación para criticarlo por medio de la intendenta de Quilmes, Eva Mieri y el jefe municipal de José C. Paz, Mario Ishii.
