{"id":2353,"date":"2024-03-30T16:54:37","date_gmt":"2024-03-30T19:54:37","guid":{"rendered":"https:\/\/enlamira.info\/?p=2353"},"modified":"2024-03-30T16:54:37","modified_gmt":"2024-03-30T19:54:37","slug":"homilia-completa-del-papa-francisco-en-la-vigilia-pascual-del-sabado-santo-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enlamira.info\/index.php\/2024\/03\/30\/homilia-completa-del-papa-francisco-en-la-vigilia-pascual-del-sabado-santo-2024\/","title":{"rendered":"Homil\u00eda completa del Papa Francisco en la Vigilia Pascual del S\u00e1bado Santo 2024"},"content":{"rendered":"\n<p>Ofrecemos el texto completo de la homil\u00eda del Papa Francisco en la Vigilia Pascual de este S\u00e1bado Santo, celebrada en la Bas\u00edlica de San Pedro en el Vaticano.<\/p>\n\n\n\n<p>Por Papa Francisco<\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, la homil\u00eda del Santo Padre de este 30 de marzo de 2024:<\/p>\n\n\n\n<p>Las mujeres van al sepulcro a la luz del amanecer, pero dentro de s\u00ed llevan a\u00fan la oscuridad de la noche. Aunque van de camino, siguen paralizadas, su coraz\u00f3n se ha quedado a los pies de la cruz<\/p>\n\n\n\n<p>Su vista est\u00e1 nublada por las l\u00e1grimas del Viernes Santo, se encuentran inmovilizadas por el dolor, encerradas en la sensaci\u00f3n de que se ha terminado todo, y que el acontecimiento de Jes\u00fas ha sido ya sellado con una piedra.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es precisamente la piedra la que est\u00e1 en el centro de sus pensamientos. Se preguntan: \u00ab\u00bfQui\u00e9n nos correr\u00e1 la piedra de la entrada del sepulcro?\u00bb (Mc 16,3).<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando llegan al lugar, sin embargo, la fuerza sorprendente de la Pascua las impacta: \u00abal mirar \u2014 dice el texto\u2014, vieron que la piedra hab\u00eda sido corrida; era una piedra muy grande\u00bb (Mc 16,4).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es la Vigilia Pascual y en qu\u00e9 se diferencia del Domingo de Resurrecci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>Deteng\u00e1monos, queridos hermanos y hermanas, a considerar estos dos momentos, que nos llevan a la alegr\u00eda inaudita de la Pascua: en primer lugar, las mujeres se preguntan angustiadas qui\u00e9n nos correr\u00e1 la piedra, despu\u00e9s, al mirar, ven que ya hab\u00eda sido corrida. Para empezar, est\u00e1 la pregunta que abruma su coraz\u00f3n partido por el dolor: \u00bfqui\u00e9n nos correr\u00e1 la piedra del sepulcro?<\/p>\n\n\n\n<p>Esa piedra representa el final de la historia de Jes\u00fas, sepultada en la oscuridad de la muerte. \u00c9l, la vida que vino al mundo, ha muerto; \u00c9l, que manifest\u00f3 el amor misericordioso del Padre, no recibi\u00f3 misericordia; \u00c9l, que alivi\u00f3 a los pecadores del yugo de la condena, fue condenado a la cruz.<\/p>\n\n\n\n<p>El Pr\u00edncipe de la paz, que liber\u00f3 a una ad\u00faltera de la furia violenta de las piedras, yace en el sepulcro detr\u00e1s de una gran piedra. Aquella roca, obst\u00e1culo infranqueable, era el s\u00edmbolo de lo que las mujeres llevaban en el coraz\u00f3n, el final de su esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo se hab\u00eda hecho pedazos contra esta losa, con el misterio oscuro de un tr\u00e1gico dolor que hab\u00eda impedido hacer realidad sus sue\u00f1os. Hermanos y hermanas, esto nos puede suceder tambi\u00e9n a nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces sentimos que una l\u00e1pida ha sido colocada pesadamente en la entrada de nuestro coraz\u00f3n, sofocando la vida, apagando la confianza, encerr\u00e1ndonos en el sepulcro de los miedos y de las amarguras, bloqueando el camino hacia la alegr\u00eda y la esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Son \u201cescollos de muerte\u201d y los encontramos, a lo largo del camino, en todas las experiencias y situaciones que nos roban el entusiasmo y la fuerza para seguir adelante; en los sufrimientos que nos asaltan y en la muerte de nuestros seres queridos, que dejan en nosotros vac\u00edos imposibles de colmar.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada vez es m\u00e1s dif\u00edcil ver noticias cat\u00f3licas en las redes sociales. 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Hacia \u00c9l, entonces, tambi\u00e9n nosotros debemos mirar.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo momento, miremos a Jes\u00fas. \u00c9l, despu\u00e9s de haber asumido nuestra humanidad, baj\u00f3 a los abismos de la muerte y los atraves\u00f3 con la potencia de su vida divina, abriendo una brecha infinita de luz para cada uno de nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Resucitado por el Padre en su carne, que tambi\u00e9n es la nuestra con la fuerza del Esp\u00edritu Santo, abri\u00f3 una p\u00e1gina nueva para el g\u00e9nero humano. Desde aquel momento, si nos dejamos llevar de la mano por Jes\u00fas, ninguna experiencia de fracaso o de dolor, por m\u00e1s que nos hiera, puede tener la \u00faltima palabra sobre el sentido y el destino de nuestra vida. Desde aquel momento, si nos dejamos aferrar por el Resucitado, ninguna derrota, ning\u00fan sufrimiento, ninguna muerte podr\u00e1 detener nuestro camino hacia la plenitud de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde aquel momento, \u201cnosotros los cristianos decimos que la historia tiene un sentido, un sentido que abraza todo, un sentido que no est\u00e1 contaminado por el absurdo y la oscuridad, un sentido que nosotros llamamos Dios. Hacia \u00c9l confluyen todas las aguas de nuestra transformaci\u00f3n; estas no se hunden en los abismos de la nada y del absurdo porque su sepulcro est\u00e1 vac\u00edo y \u00c9l, que estaba muerto, se ha mostrado como viviente\u201d (K. RAHNER, Che cos\u2019\u00e8 la risurrezione? Meditazione sul Venerd\u00ec santo e sulla Pasqua, Brescia 2005, 33-35).<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanos y hermanas, Jes\u00fas es nuestra Pascua, Aquel que nos hace pasar de la oscuridad a la luz, que se ha unido a nosotros para siempre y nos salva de los abismos del pecado y de la muerte, atray\u00e9ndonos hacia el \u00edmpetu luminoso del perd\u00f3n y de la vida eterna.<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanos y hermanas, mir\u00e9moslo a \u00c9l, acojamos a Jes\u00fas, Dios de la vida, en nuestras vidas, renov\u00e9mosle hoy nuestro \u201cs\u00ed\u201d y ning\u00fan escollo podr\u00e1 sofocar nuestro coraz\u00f3n, ninguna tumba podr\u00e1 encerrar la alegr\u00eda de vivir, ning\u00fan fracaso podr\u00e1 llevarnos a la desesperaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanos y hermanas, mir\u00e9moslo a \u00c9l y pid\u00e1mosle que la potencia de su resurrecci\u00f3n corra las rocas que oprimen nuestra alma.<\/p>\n\n\n\n<p>Mir\u00e9moslo a \u00c9l, el Resucitado, y caminemos con la certeza de que en el trasfondo oscuro de nuestras expectativas y de nuestra muerte est\u00e1 ya presente la vida eterna que \u00c9l vino a traer.<\/p>\n\n\n\n<p>Hermana, hermano, querid\u00edsimo, deja que tu coraz\u00f3n estalle de j\u00fabilo en esta noche santa. Cantemos la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas juntos: \u00abCantadlo, comarcas lejanas, r\u00edos y llanuras, desiertos y monta\u00f1as [\u2026] cantad al Se\u00f1or de la vida que surge desde la tumba, m\u00e1s brillante que mil soles. Pueblos destruidos por el mal y golpeados por la injusticia, pueblos sin tierra, pueblos m\u00e1rtires, alejad en esta noche los cantores de la desesperaci\u00f3n. El var\u00f3n de dolores ya no est\u00e1 en prisi\u00f3n, ha abierto una brecha en el muro, se da prisa por llegar hasta nosotros. Que nazca de la oscuridad el grito inesperado: est\u00e1 vivo, ha resucitado. Y vosotros, hermanos y hermanas, peque\u00f1os y grandes [\u2026] vosotros en el esfuerzo de vivir, vosotros que os sent\u00eds indignos de cantar [\u2026] que una llama nueva atraviese vuestro coraz\u00f3n, que un frescor nuevo invada vuestra voz. Es la Pascua del Se\u00f1or, hermanos y hermanas, es la fiesta de los vivientes\u00bb (J-Y. QUELLEC, Dieu par la face nord, Ottignies 1998, 85-86).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ofrecemos el texto completo de la homil\u00eda del Papa Francisco en la Vigilia Pascual de este S\u00e1bado Santo, celebrada en la Bas\u00edlica de San Pedro en el Vaticano. 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