{"id":19169,"date":"2025-09-27T00:54:51","date_gmt":"2025-09-27T03:54:51","guid":{"rendered":"https:\/\/enlamira.info\/?p=19169"},"modified":"2025-09-27T00:54:51","modified_gmt":"2025-09-27T03:54:51","slug":"el-relojero-de-villa-dominico-el-tiempo-la-honestidad-y-un-oficio-que-resiste","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enlamira.info\/index.php\/2025\/09\/27\/el-relojero-de-villa-dominico-el-tiempo-la-honestidad-y-un-oficio-que-resiste\/","title":{"rendered":"El relojero de Villa Dom\u00ednico: el tiempo, la honestidad y un oficio que resiste"},"content":{"rendered":"\n<p>En tiempos en que todo parece descartable y lo importado gana terreno, <strong>Oscar Ayala<\/strong>, relojero de toda la vida, instalado en Av. <strong>Centenario Uruguayo 341, Villa Dom\u00ednico<\/strong>, mantiene encendida la pasi\u00f3n por un oficio que ya casi no tiene escuela. Entre an\u00e9cdotas de clientes, cr\u00edticas al consumo de lo \u201cchino\u201d y la defensa de la relojer\u00eda suiza y alemana, reflexiona sobre el presente y el futuro de un trabajo que lo acompa\u00f1a desde hace m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/enlamira.info\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/db3b4ecc-8ba0-414d-a26d-4bf55ac34ffa-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-19173\" srcset=\"https:\/\/enlamira.info\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/db3b4ecc-8ba0-414d-a26d-4bf55ac34ffa-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/enlamira.info\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/db3b4ecc-8ba0-414d-a26d-4bf55ac34ffa-300x225.jpg 300w, https:\/\/enlamira.info\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/db3b4ecc-8ba0-414d-a26d-4bf55ac34ffa-768x576.jpg 768w, https:\/\/enlamira.info\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/db3b4ecc-8ba0-414d-a26d-4bf55ac34ffa.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Una vida entre engranajes<\/h3>\n\n\n\n<p>Oscar naci\u00f3 en <strong>La Boca<\/strong>, en el barrio Catalina. Con el tiempo se mud\u00f3 a Avellaneda, donde form\u00f3 su familia y abri\u00f3 su taller. Hoy, con <strong>67 a\u00f1os<\/strong>, sigue al frente de la relojer\u00eda con la misma pasi\u00f3n de siempre. \u201cEs un trabajo apasionante. Vivo en mi casa, trabajo en mi casa y vi crecer a mis hijos con este oficio. Eso no tiene precio\u201d, asegura.<\/p>\n\n\n\n<p>Aprendi\u00f3 el arte en la <strong>Escuela Suiza de Relojer\u00eda<\/strong>, en la calle Sarmiento al 1100, donde el m\u00e9todo era simple y desafiante: \u201cEl profesor te daba un reloj y te dec\u00eda \u2018desarmalo\u2019. Uno ten\u00eda que pensar c\u00f3mo hacerlo sin romperlo. Esa era la mejor manera de aprender\u201d, recuerda.<\/p>\n\n\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El presente del mercado<\/h3>\n\n\n\n<p>\u201cLa venta est\u00e1 complicada, pero se mueve mucho por internet. La gente consume relojes chinos, que tienen poca vida \u00fatil. El suizo o el alem\u00e1n, en cambio, fueron hechos para toda la vida\u201d, afirma.<br>Como regalo, asegura, los relojes siguen vigentes: \u201cPara el D\u00eda del Padre, para el novio, siempre se eligen. Las marcas m\u00e1s buscadas son Casio, Seiko, Citizen y Orient. Con 40, 50 mil pesos ten\u00e9s un buen reloj con garant\u00eda\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Acero s\u00ed, dorado no<\/h3>\n\n\n\n<p>Marcelo no recomienda relojes dorados:<br>\u201cEl dorado siempre tiene falla, es un ba\u00f1o de metal. En cambio, el acero pesado cuanto m\u00e1s lo us\u00e1s, m\u00e1s brillo levanta. Adem\u00e1s, por seguridad, la gente dej\u00f3 de usar cadenas y piezas muy llamativas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Sobre los \u201cnuevos ricos\u201d<\/h3>\n\n\n\n<p>Entre risas, cuenta una an\u00e9cdota:<br>\u201cSi ma\u00f1ana me cae Elian, el Elegante, en limusina a comprar relojes, le vendo, no tengo problema. Pero le digo: \u2018Tranquilo, quiero que sepas lo que est\u00e1s comprando\u2019. No sirve tener un Rolex si no entend\u00e9s qu\u00e9 ten\u00e9s en la mu\u00f1eca\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Vintage y cl\u00e1sicos<\/h3>\n\n\n\n<p>La moda actual va hacia lo retro. \u201cEl hombre busca lo cl\u00e1sico. Los relojes autom\u00e1ticos y los vintage est\u00e1n de moda. Movado, por ejemplo, es un suizo que ronda los 150 a 200 d\u00f3lares. El Rolex 1500 es un cl\u00e1sico, el Mercedes de la relojer\u00eda\u201d, explica.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Oficio en extinci\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p>Oscar es claro: \u201cHace 40 a\u00f1os que no hay escuela de relojer\u00eda. Los pibes hoy no quieren aprender si no les pagan. Y es un error: un oficio es inversi\u00f3n. Yo empec\u00e9 armando pernos que apenas me alcanzaban para comer, pero me sac\u00f3 adelante y le dio estudio a mis hijos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Honestidad y repuestos<\/h3>\n\n\n\n<p>\u201cLa relojer\u00eda es como la mec\u00e1nica: algunos sacan piezas de un reloj para poner en otro. Yo no hago eso. Siempre pongo originales. Las mentiras en este oficio tienen patas cortas\u201d, asegura.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Servicios y horarios<\/h3>\n\n\n\n<p>En su local de Centenario 341 (entre Rivadavia y Gargiulo), abre de lunes a s\u00e1bado de 9 a 13:30. \u201cA la tarde me dedico al taller. Lo fuerte m\u00edo es el servicio: cambio de pilas, reparaciones, relojes cl\u00e1sicos, modernos, cron\u00f3grafos. Si quieren un modelo especial, consigo a trav\u00e9s de importadores\u201d, cuenta.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Filosof\u00eda del tiempo<\/h3>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del oficio, Oscar transmite una forma de vida:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>\u201cYo no soy esclavo del tiempo, al contrario: soy libre. Trabajo relajado. Si algo no sale, lo dejo, voy a la plaza, despejo la cabeza y despu\u00e9s lo termino. La relojer\u00eda me ense\u00f1\u00f3 paciencia\u201d.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Recuerda siempre una frase que ley\u00f3 de chico en la <strong>Plaza Alsina<\/strong>:<br><strong>\u201cEs la hora de hacer el bien\u201d.<\/strong><br>\u201c\u00bfY qui\u00e9n te da la hora? El relojero\u201d, dice entre sonrisas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El valor de lo cl\u00e1sico<\/h3>\n\n\n\n<p>\u201cSiempre habr\u00e1 relojes. Podr\u00e1n cambiar las modas, aparecer lo digital o los smartwatches, pero el cl\u00e1sico va a seguir. Como el libro en papel o el diario con caf\u00e9 con leche. Son placeres que no se reemplazan\u201d, concluye.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Entrevista: Oscar Ayala (el ultimo relojero de Villa Dominico)\" width=\"640\" height=\"360\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/s0KJeT2IlOU?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En tiempos en que todo parece descartable y lo importado gana terreno, Oscar Ayala, relojero de toda la vida, instalado en Av. Centenario Uruguayo 341, Villa Dom\u00ednico, mantiene encendida la pasi\u00f3n por un oficio que ya casi no tiene escuela. Entre an\u00e9cdotas de clientes, cr\u00edticas al consumo de lo \u201cchino\u201d y la defensa de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":19174,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1,34],"tags":[2033],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enlamira.info\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19169"}],"collection":[{"href":"https:\/\/enlamira.info\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enlamira.info\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enlamira.info\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enlamira.info\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19169"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/enlamira.info\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19169\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19175,"href":"https:\/\/enlamira.info\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19169\/revisions\/19175"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enlamira.info\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19174"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enlamira.info\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19169"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enlamira.info\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19169"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enlamira.info\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19169"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}