Mientras transita un tiempo de recuperación, el Padre Obispo Marcelo "Maxi" Margni se uniò en oracionMientras transita un tiempo de recuperación, el Padre Obispo Marcelo "Maxi" Margni se uniò en oracion

El padre obispo Maxi Magni envio un calido mensaje.

Queridos hermanos y hermanas:

Como ya saben, estoy transitando el tiempo de recuperación luego de la cirugía de reparación de la válvula mitral, una intervención compleja que, gracias a Dios, ha salido muy bien. Debido a esto, los médicos me han indicado no presidir las celebraciones de esta Semana Santa.

Aun así, quienes me acompañan se alegran conmigo por la pronta recuperación. Y sinceramente creo que es fruto de la oración de tantos y del enorme cariño de ustedes, que me han hecho llegar de muchos modos y que he sentido muy profundamente. Me ha dado mucha paz escuchar: “quedate tranquilo, con tanta gente rezando todo va a salir bien”. Hoy les doy gracias con un corazón reparado y fortalecido.

Agradezco a Mons. Frassia, mi querido predecesor, que ha aceptado presidir esta Misa Crismal, tan significativa para la vida de nuestra Iglesia diocesana.

Hoy, de un modo distinto, pero profundamente unido, me hago presente entre ustedes. En esta Eucaristía se renueva la gracia de nuestro sacerdocio y la comunión que nos sostiene como Iglesia. Rezo especialmente por cada uno de ustedes, queridos sacerdotes y diáconos en la renovación, para que el Señor los confirme en la fidelidad y en la alegría del ministerio.

Al mismo tiempo, esta Misa nos recuerda que todo el pueblo de Dios es un pueblo sacerdotal, ungido en Cristo para ofrecer la propia vida como alabanza y servicio. Por el Bautismo, cada fiel participa de esta unción que lo hace testigo en medio del mundo. Por eso, queridos hermanos y hermanas, los invito a renovar la conciencia de esta dignidad y misión: ser, en la vida cotidiana, signo de la presencia de Dios, llevando consuelo, esperanza y misericordia allí donde más se necesita.

En este año jubilar por los 25 años de nuestra diócesis de Avellaneda-Lanús, bajo el lema “renovando la alianza caminamos juntos”, damos gracias a Dios por el camino recorrido. Hoy es también una alegría especial contar con la presencia de Mons. Frassia, quien, en los inicios, fue llamado a acompañar y sostener la unidad de esta Iglesia naciente, alentándonos a vivir como “un solo corazón y una sola alma”.

Que el santo crisma que hoy se consagra nos recuerde que todos hemos sido ungidos para anunciar la esperanza, sanar heridas y acompañar la vida de nuestro pueblo.

Los abrazo con afecto de padre y pastor, y les pido que sigan rezando por mí.

☩ Padre Obispo Marcelo (Maxi) Margni
Obispo de Avellaneda-Lanús

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

69 − = 67