Karina Zito, vecina comprometida y referente de la Iglesia “El Taller del Maestro”, lidera junto a su familia un espacio de contención en Cangallo 5047. Entre tijeras de peluquería canina y ollas populares, Karina traduce su fe en acciones concretas para los más chicos. Hoy, lanzan una campaña urgente de donaciones y buscan voluntarios para ampliar su llegada.


VILLA DOMÍNICO, MARZO 2026. En el barrio no se camina solo, se camina en comunidad. Así lo entiende Karina Zito, quien junto a su familia ha transformado su hogar y su tiempo en un refugio para los niños de la zona. Lo que comenzó como un sueño familiar hoy es una realidad que late con fuerza en Cangallo 5047 (entre Magdalena y Chascomús), donde el esfuerzo no sabe de descansos.

Un compromiso que nace de la fe

Para Karina, la ayuda al prójimo no es una actividad secundaria, sino una extensión de su fe religiosa y su amor por la vida en todas sus formas. Su día a día transcurre entre su trabajo en la peluquería canina, donde demuestra su amor por los animales, y la gestión del merendero, respondiendo siempre a los valores de su iglesia, “El Taller del Maestro”.

“Esto es un merendero que lo levantamos con nuestra familia, todo a pulmón. No es que uno quiere abrir otro comedor por abrir; la idea es poder darle una respuesta real a los chicos que ya vienen acá, que son nuestra prioridad”, explicó Karina durante la entrevista.

Nueva meta: El Ropero Comunitario

Ante la llegada de los días frescos y el inicio de clases, la familia Zito decidió dar un paso más y sumar el Ropero Comunitario, una iniciativa para que ningún chico de Domínico pase frío o falte a la escuela por no tener calzado.

“Yo quiero darle ya a los chicos que vienen acá. El tema es que, si después se puede hacer más grande con la ayuda de la gente, bueno, buenísimo. Pero hoy necesitamos que ese abrigo llegue a quien lo necesita de verdad”, resaltó la referente.

Se buscan manos y corazones (Donaciones y Voluntarios)

El crecimiento del espacio requiere no solo de recursos materiales, sino de tiempo. Por eso, el llamado de Karina es doble: se necesitan donaciones de ropa, calzado y alimentos, pero también voluntarios que quieran sumarse a trabajar codo a codo con la familia.

“No es solo pedir, es invitar a participar. Lo hacemos todo nosotros, a pulmón, y cualquier par de manos que se sume para ayudar a los chicos es una bendición”.


¿CÓMO PODÉS AYUDAR?

  1. Donaciones: Ropa de abrigo, calzados de niños, guardapolvos y alimentos no perecederos.
  2. Voluntariado: Si tenés tiempo y ganas de ayudar en el merendero de Villa Domínico, tu lugar está acá.
  3. Logística: Si no podés acercarte, el equipo coordina para pasar a buscar las donaciones.

📍 Punto de encuentro: Cangallo 5047, Villa Domínico.

📞 Contacto Karina Zito: +54 9 11 4447-6088.

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