Reyna Cristaldo, histórica referente de Villa Porá en Lanús, enfrenta hoy el momento más amargo de su vida. Tras décadas de lucha contra el narcotráfico, denuncia que el organismo provincial OPISU la persigue judicialmente para avanzar con una obra electoralista que pretende destruir la única cancha de fútbol del barrio.

La paradoja del búnker: De denunciante a allanada

Reyna tiene 66 años y una trayectoria impecable. Sin embargo, recientemente sufrió un allanamiento violento bajo la acusación de venta de drogas, una ironía que la comunidad no tolera. Antonia, vecina del barrio desde hace décadas, salió en su defensa con un testimonio contundente:

“Es una locura. Hace más de 20 años que Reyna trabaja para el barrio. Cabe recordar que en la época de María Eugenia Vidal, fue Reyna quien denunció y logró derribar un búnker narco. Que ahora salgan con esto es, como mínimo, raro” [Testimonio de Antonia].

El conflicto: ¿Progreso o destrucción comunitaria?

El trasfondo de los “aprietes” es la resistencia a un proyecto de OPISU. El organismo provincial busca abrir una calle que pasaría por encima de la cancha del club local, el único espacio gratuito que queda en la zona para la inclusión de los pibes.

Antonia refuerza esta idea: “Está bien el progreso, pero que no nos saquen el club ni la cancha. Ahí no se cobra cuota, se hacen jornadas solidarias y actividades que alejan a los chicos de la calle y de la droga”. Según los vecinos, OPISU intenta terminar “a las apuradas” lo que no hizo en años para justificar desembolsos de créditos internacionales ante la cercanía de las elecciones.

Entre las obras de OPISU, se destacan varias pero esta que graficamos es el esfaltado sobre un poste en el medio de la calle. inolito.

Violencia contra una mujer de 66 años

El operativo policial fue descrito como una tortura. Reyna, quien tiene ambos brazos fracturados por una caída previa, relató que fue obligada a arrodillarse y esposada con las manos atrás, sufriendo lesiones físicas y humillación.

“Me lastimaron el brazo y no les importó mi edad ni mi condición física”, denunció Reyna, quien ve en este acto un intento de “debilitarla” tras la muerte de su marido, quien fuera su gran apoyo en la gestión social.

Una vida forjada en la tragedia y el servicio

El testimonio de Antonia revela el origen del compromiso de Reyna: “Ella arrancó sola por una tragedia, falleció una hija suya en un barrio que entonces era precario. Hoy faltan cosas, pero vivimos mejor gracias a ella. Reyna siempre trabajó para los demás sin pedir nada a cambio”.

Hoy, esa misma mujer que transformó su dolor en un comedor y una junta vecinal, vive con miedo por su integridad y la de su familia. “Ya vinieron por mi marido, ahora vienen por mí”, lamentó la referente.


NOTA EDITORIAL:

El caso de Villa Porá expone una dinámica peligrosa: el uso del aparato judicial para silenciar a referentes territoriales que se oponen a obras públicas cuestionadas. Mientras el marketing oficial habla de “urbanización”, el barrio defiende su cancha y a la mujer que, cuando nadie se animaba, puso el pecho frente a los narcos.

ENTREVISTA COMPLETA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

89 + = 95