En una entrevista que estremece, María Ducoms, vecina histórica de Villa Inflamable, relató el calvario de ser desalojada y ver su casa demolida en menos de 10 horas. Paciente oncológica y referente de la lucha ambiental, hoy sobrevive de prestado mientras denuncia un operativo ilegal y la ausencia total del Estado Municipal.
El mundo al revés: El contaminador denuncia al vecino
María es clara: el desalojo es una represalia directa por sus denuncias contra la empresa Trieco. En un giro kafkiano de la justicia, la empresa —denunciada sistemáticamente por los vecinos ante ACUMAR y el Municipio por residuos peligrosos— fue quien denunció a María por “contaminación” .
“Trieco nos denuncia a nosotros por contaminación cuando ellos son los peores contaminantes del barrio. Es una locura”, expresó María, subrayando que la justicia actuó con una rapidez que nunca tuvo para investigar el daño ambiental de la firma
Un operativo de terror: “Nos trataron como delincuentes”
El desalojo no fue solo un trámite administrativo; fue un acto de violencia institucional. María describió a efectivos policiales armados y alterados que le impedían incluso cargar su teléfono o comunicarse [06:14].
Lo más grave es la supuesta connivencia en el lugar: según María, los oficiales estaban apurados por entregarle “las llaves de su propia casa” a Diego Arévalo, apoderado de Trieco, quien esperaba fuera del predio mientras la familia era expulsada.
La demolición récord: Dejar a tres generaciones sin nada
La celeridad para destruir la vivienda fue quirúrgica:
- Noche del desalojo: La familia fue tirada a un costado, en el garaje de su propio hogar
- 9:00 AM del día siguiente: Mientras María buscaba explicaciones en el juzgado, las topadoras ya estaban derribando la casa con todas sus pertenencias adentro .
Allí quedaron sepultados 50 años de historia. María vive en el predio desde siempre; su suegra se instaló en 1944 . Tenían medidores de luz, impuestos pagos y una vida armada con animales, un limonero y un espacio verde que hoy es escombros .
El abandono del Municipio: “Nadie vino a vernos”
A pesar de la retórica oficial de un “Estado presente”, María denuncia un abandono absoluto por parte del Municipio de Avellaneda.
- Sin salud: María es paciente oncológica en control .
- Sin asistencia social: Entre sus nietas hay una niña con discapacidad, al igual que su nuera .
- Sin vivienda: “Desde el municipio para abajo, nadie vino ni siquiera para ver a mis nietas. Estamos en situación de calle, viviendo de prestado gracias a vecinos y familiares” [05:10].
“Se llenan la boca diciendo que ayudan a la gente, pero acá no hubo nada”, sentenció con dolor.
Nota Editorial:
El testimonio de María Ducoms no es solo un caso de desalojo; es una alerta sobre cómo el poder corporativo puede, presuntamente, instrumentalizar a la justicia para silenciar el activismo ambiental. Mientras Trieco sigue operando, una familia con raíces de casi un siglo en el barrio ha sido borrada del mapa.

