En una entrevista exclusiva con “EN LA MIRA”, el Dr. Juan Gómez reveló la oscura trama detrás del desalojo de la familia Ducoms en Villa Inflamable. Denunció connivencia entre la empresa Trieco y el fiscal Laborde, una orden de desalojo con domicilio equivocado y un operativo con “fuerza desmedida” que dejó a tres generaciones de vecinos en la calle.

La Justicia de “tiempos extraordinarios”

El Dr. Gómez inició la entrevista marcando una contradicción alarmante: mientras que María Ducons presentó durante años un centenar de denuncias contra la empresa Trieco por contaminación y residuos peligrosos sin obtener respuesta alguna, la denuncia de la empresa contra la familia por supuesta “usurpación” avanzó con una celeridad inaudita.

“En la medida que María fue denunciando, las causas nunca tuvieron una prosecución… ahora, cuando la denuncia provino de la empresa contra María, la justicia se movió en tiempos extraordinarios”.

El rol de la UFI 3 y las irregularidades técnicas

El letrado señaló directamente al Dr. Laborde, titular de la UFI 3 de Avellaneda, quien instó al Juzgado de Garantías N° 4 a ejecutar el desalojo bajo el artículo 181 del Código Penal. Sin embargo, Gómez denunció un error gravísimo que vicia de nulidad el acto: la orden de desalojo estaba equivocada, ya que no correspondía al domicilio indicado en el documento.

Pese a que la familia tiene un derecho posesorio de 50 años (tres generaciones viviendo allí) y paga sus impuestos y servicios, la justicia procedió como si fueran ocupantes recientes.

Un operativo desmedido: “Buscaban drogas y solo había mascotas”

El Dr. Gómez calificó de “atropello” y “fuerza desmedida” la intervención de la DDI y la Guardia de Infantería (más de 30 efectivos).

  • “¿Qué hacía ahí la DDI? Generalmente están en operaciones de trata de personas o narcotráfico. No entendemos el motivo de semejante operación”.
  • En lugar de armas o residuos peligrosos, el operativo se encontró con una familia normal, cinco gatos, tres perros y un pony rescatado.

Demolición récord y despojo absoluto

Lo más escalofriante del relato fue la velocidad de la destrucción:

  • 23:00 hs: Se consuma el desalojo violento.
  • 09:00 hs: (A la mañana siguiente) La vivienda de 50 años ya estaba totalmente demolida.

“Esto es como que mañana cualquiera de nosotros se levante, vaya a trabajar y cuando vuelva se encuentre con un allanamiento y le digan que un juez determinó el desalojo de su propia casa”, graficó el abogado para explicar la indefensión de la familia.

Estado de situación

Hoy, María Ducons, su marido y sus nietas se encuentran viviendo a la intemperie, refugiados en una casa prestada de forma precaria. El Dr. Gómez confirmó que, aunque hay contactos con el Municipio de Avellaneda, aún no se ha logrado un acuerdo para reubicar a la familia que lo perdió todo en menos de 10 horas debido a lo que él define como una clara persecución por las denuncias ambientales previas.

ENTREVISTA COMPLETA

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