Un hombre de 41 años fue aprehendido acusado de abuso sexual contra una menor de 3 años. El hecho, ocurrido dentro del ámbito familiar, vuelve a poner en agenda la importancia de detectar señales, creer en los niños y no mirar para otro lado.


Hay noticias que duelen, pero que deben contarse. No para generar morbo, sino para concientizar. Porque cuando se trata de abusos contra niños y niñas, el silencio siempre juega a favor del agresor.

En una vivienda ubicada en Heredia al 2600, personal del Comando de Patrullas Avellaneda, cuadrante 15, intervino tras una denuncia que encendió todas las alarmas. En el lugar, los efectivos entrevistaron a una femenina mayor de edad, quien relató una situación profundamente preocupante ocurrida dentro de su propio hogar.

La mujer explicó que convive con un masculino mayor, allegado a la familia. Según el testimonio, durante su ausencia, este hombre habría bañado a su hija, una menor femenina de 3 años. La situación salió a la luz a partir del relato de un menor masculino de 6 años, quien dio detalles de lo ocurrido.

A partir de ese momento, la madre notó un cambio de conducta en la nena, una señal de alarma que decidió no ignorar. Ese dato, clave, permitió que la situación fuera puesta en conocimiento de las autoridades.

El presunto autor fue identificado como MARTÍNEZ CARLOS ANTONIO, argentino, de 41 años, y trasladado a la Seccional 6ª de Avellaneda para los fines legales correspondientes. La causa quedó en manos de la UFI y J N.º 02 del Departamento Judicial Avellaneda–Lanús, bajo la carátula de abuso sexual.

Concientizar para prevenir

Este caso vuelve a dejar en evidencia una realidad incómoda: muchos abusos ocurren en entornos cercanos, puertas adentro, donde el agresor suele ser alguien conocido o de confianza. Por eso es fundamental:

  • Escuchar a los niños, incluso cuando lo que dicen incomoda.
  • Observar cambios de conducta repentinos.
  • Denunciar ante la mínima sospecha.
  • Entender que creer y actuar a tiempo puede salvar a un niño o una niña.

Como medio de comunicación, informar estos hechos es parte de una responsabilidad social. Hablar del tema no genera el problema: el problema es callarlo. Porque la prevención empieza cuando la comunidad se anima a mirar de frente una realidad que duele, pero que existe.

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