La matriz productiva del conurbano recibirá una inyección de innovación estratégica. Dos proyectos de alto impacto tecnológico obtuvieron financiamiento para transformar procesos tradicionales en modelos competitivos, uniendo el conocimiento científico con las necesidades concretas del sector privado y la economía social.
La iniciativa busca que los productores locales puedan dar un salto de calidad: dejar de depender de insumos extranjeros y optimizar sus cadenas de valor mediante tecnología de punta desarrollada en el territorio.
Los fondos, provenientes de la provincia de Buenos Aires, se destinarán a dos desarrollos puntuales gestionados técnicamente por la Secretaría de Extensión de la Universidad Nacional Guillermo Brown (UNaB), que actuará como puente de conocimiento.
El proyecto de mayor perfil industrial involucra a Indeco Sudamericana S.R.L., del sector electrolumínico. Allí se trabajará en el diseño y desarrollo de un sistema de señalización eléctrica de alta seguridad para tableros industriales.
La clave de este desarrollo radica en su potencial comercial y suma para la sustitución de importaciones que permitirá a la empresa lanzar un nuevo producto competitivo al mercado que hoy suele traerse de afuera.
Mediante modelado 3D y electrónica avanzada, se eliminarán riesgos de descargas e incendios, ofreciendo un estándar de seguridad superior para los operarios.
Tecnología aplicada a la economía socialLa competitividad también se busca en el sector cooperativo. El segundo proyecto beneficiará a la Cooperativa de Trabajo Ecoflor Ltda., mediante la automatización integral de la producción viverista.
El plan contempla la instalación de sensores de humedad, temperatura y luz, junto con sistemas de riego automático y energía fotovoltaica. Este salto tecnológico permitirá estandarizar la calidad al asegurar una producción homogénea que facilite la comercialización.
También ayudará a reducir costos y asegurar la sustentabilidad del proceso productivo, así como generar un modelo tecnológico replicable para otros viveros de la economía social.
La obtención de estos Aportes No Reembolsables (ANR) demuestra cómo la articulación entre el Estado, la academia y el sector privado se traduce en soluciones concretas. En un contexto económico desafiante, la apuesta es clara: utilizar la innovación como herramienta directa para el crecimiento y la defensa de la industria regional.
