Un joven de 26 años fue asesinado a fines de julio pasado en Lomas de Zamora durante un ataque vinculado a la venta de drogas. En las últimas horas, la Policía Bonaerense detuvo a dos hermanos como sospechosos de delitos relacionados con el caso, informaron fuentes de la investigación.
Todo comenzó durante la madrugada del 30 de julio de este año en una casa ubicada sobre la calle Magin Roca, en Villa Centenario, a pocas cuadras de los Tribunales de Lomas de Zamora.
Tras una alerta al 911, la policía se dirigió al lugar y al llegar encontró a la víctima, Nicolás Galeano, tendido en el patio delantero de la vivienda cubierto de sangre. De inmediato, lo trasladaron a un hospital. Sin embargo, murió poco después.
Según la investigación, la causa del ataque estuvo vinculada a una disputa por la venta de drogas en la zona. En los días previos, Galeano se había mostrado nervioso porque allegados le habían advertido acerca de un posible conflicto con grupos dedicados al narcomenudeo en barrios cercanos.
El hecho se desencadenó cuando al menos dos hombres armados irrumpieron en la casa mientras la víctima dormía con su familia. Los testigos aseguraron que le exigieron a Galeano dinero y droga. La reacción de él fue resistirse. Se produjo así un forcejeo durante el cual el joven recibió el disparo fatal.
Tras ello, los agresores escaparon de la casa llevándose estupefacientes que estaban guardados en un cajón.
Las autoridades se movieron rápido y al día siguiente detuvieron a un sospechoso que había sido señalado por una testigo. Este hombre declaró ante la Unidad Funcional de Instrucción N°19 de Lomas de Zamora, a cargo del fiscal Pablo Rossi. En la indagatoria dijo que era amigo de la infancia de Galeano y que la víctima le vendía droga.
Además, allegados al joven advirtieron ante la Justicia que este sujeto no tenía ninguna relación con el crimen. Tras demostrar donde estuvo durante la noche del hecho, el sospechoso recuperó la libertad ocho días más tarde.
La investigación continuó a cargo de la DDI de Lomas de Zamora. Los policías reunieron más información: testimonios claves y cámaras municipales y privadas. De esa manera, determinaron que dos hermanos de apellido Erpelding estaban involucrados en el caso.
La hipótesis de los investigadores es que los hermanos están dedicados a la venta de estupefacientes y mandaron a matar a Galeano.
Luego de identificar a cada uno de la familia Erpelding, en las últimas horas se realizaron allanamientos en distintos puntos de la zona sur del conurbano bonaerense.
Durante el procedimiento, que incluyó cuatro operativos simultáneos en domicilios de Remedios de Escalada, Lanús y Lomas de Zamora, los agentes detuvieron a Horacio Alberto Erpelding, de 37 años, y a su hermana Karen Ayelén Erpelding, de 29, acusados de infracción a la Ley 23.737 de drogas y tenencia ilegal de arma de guerra.
Además, la policía secuestró una pistola Jericho con dos cargadores y 18 municiones calibre 9 milímetros, 48 envoltorios con 48,4 gramos de cocaína, 60.000 pesos y un teléfono celular.
El fiscal del caso ordenó analizar si el proyectil extraído del cuerpo de Galeano se corresponde con el arma incautada a los hermanos Erpelding.
Mientras sigue la búsqueda de los autores materiales del crimen, en las redes sociales continúan circulando los reclamos de justicia por Galeano, quien era padre de un niño de tres años.
