Tras el choque de trenes en Palermo que dejó un saldo de más de 90 heridos, el Ejecutivo nacional destinará más recursos al sector, tras llevar adelante un recorte de más del 90% en el área.

Desde hace meses desde el sector gremial de los trabajadores ferroviarios venían reclamando mayores partidas presupuestarias para reparar los problemas de infraestructura con los que cuenta el sector, sin embargo como parte del plan de ajuste del presidente Javier Milei, el dinero nunca llegó.

Ahora, tras el choque de trenes en Palermo que dejó un saldo de más de 90 heridos y necesitó de un operativo de los servicios de emergencias intenso, el Poder Ejecutivo nacional declaró la emergencia ferroviaria, lo que permitirá que los fondos destinados al sector se manejen de forma más rápida para solucionar problemas específicos.

Es que la empresa Trenes Argentinos, que está bajo la órbita del ministerio de Economía, que conduce Luis Caputo, sufrió un recorte en torno del 60% en los últimos meses, como consecuencia del ajuste al Estado propuesto por la gestión libertaria. Esto derivó en la falta de mantenimiento del servicio y la escasez de recursos de contingencia.

De hecho, según un relevamiento llevado a cabo por la organización no gubernamental Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), el área de la empresa estatal que tuvo el mayor ajuste del gobierno de Milei, fue Administración de Infraestructuras Ferroviarias, con un 92% de reducción en sus partidas presupuestarias.

Este recorte tan abrupto frenó las obras que incluso ya estaban licitadas desde la gestión de Alberto Fernández, como la electrificación de la línea San Martín, la cual protagonizó el incidente del pasado viernes, según explicaron desde la empresa por la falta de reposición de los cables del tendido eléctrico que abrina sido robados.

Un informe periodístico del medio digital Enelsubte señala que días antes del choque sobre el puente de la avenida Figueroa Alcorta, empresa estatal que conduce Luis Adrián Luque, un hombre de Sergio Massa, que quedó desde la gestión anterior, habían alertado a sus superiores sobre los problemas de la línea debido a las restricciones presupuestarias.

Sin embargo, tanto el secretario de Transporte de la Nación, Franco Mogetta, como los directivos del área ignoraron las advertencias, que también habían sido señaladas por el sindicato La Fraternidad. Lo que derivó en el incidente que afortunadamente no dejó un saldo fatal y que remite a la tragedia de Once, durante el gobierno de Cristina Kirchner.

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