El árbitro Brasileño decidió amonestar a Leandro Lozano después de una entrada temerosa sobre Aliendro. Lo llamaron desde el VAR pero mantuvo firme su postura
River vencía a Nacional comodamente 2-0, sin sobresaltos. Pero una jugada en el inicio de la parte complementaria cambiaría el rumbo del partido y el resultado final fue 2 a 2.
El lateral derecho de Nacional, Leandro Lozano, fue con mucha vehemencia con los dos pies hacía adelante y lanzado a la carrera, y de casualidad no llegó agarrar de lleno Aliendro, que de haberlo impactado las consecuencias habrían sido otras.
Rápidamente todos los jugadores del Millonario salieron despavoridos a reclamarle la expulsión al árbitro y al jugador uruguayo por la dureza de la falta. Ahí comenzó otro partido. Ambos equipos empezaron a tranzarse en la cancha: agarrones, empujones y hasta golpes de puños se vieron por las cámaras.
Anderson Daronco, el árbitro del encuentro, fue llamado por sus compañeros del VAR para que vea dos situaciones: las posibles expulsiones a Lozano (lo había amonestado) y al central de Nacional, Franco Romero, por un golpe de puño a Paulo Díaz en la cabeza.
En el primer caso el brasileño argumenta que pese a la violencia de la entrada, Lozano va en disputa hacía el balón y quiere mantener la amarilla. Lo llamativo es que también vió el golpe certero que emplea Romero con su puño a Paulo Díaz, por lo que solamente decidió amonestarlo.
Con los ánimos caldeados, River perdió la compostura y serenidad, y en una ráfaga del Bolso se lo termina empatando 2 a 2 en el final del partido. A pesar de no haber sumado de a tres, River sigue primero e invicto en su grupo y tiene la posibilidad de abrochar la clasificación en su casa la semana que viene, cuando reciba a Libertad de Paraguay por la quinta fecha.
