Es paciente oncológica, atravesó dos trasplantes y le dio el mejor regalo a su hermano con ayuda de Martín Palermo

Maricel Quintana tiene 10 años batallando contra la enfermedad. En un conmovedor gesto de gratitud hacia Sebastián, el hermano que estuvo incondicionalmente a su lado en los momentos más difíciles, logró contactar al Titán por Instagram para organizarle un encuentro sorpresa.

Historias de amor fraternal, lucha y generosidad hay muchas, pero pocas resumen tanta resiliencia como la de Maricel Quintana. Nacida en el Hospital Materno Infantil Ana Goitía (ex Jaramillo) de Avellaneda y criada en Villa Madero (La Matanza), Maricel se define entre risas como una “hincha de Vélez de Avellaneda trucha” —mientras que en su familia conviven hinchas del Rojo como su hermana Luisina y su abuela, que vive en Wilde—.

Sin embargo, detrás de la calidez de su relato hay un proceso de profunda lucha: Maricel es paciente oncológica y lleva más de diez años batallando tras superar un linfoma de Hodgkin. En este largo trayecto debió afrontar dos trasplantes de médula ósea —el primero en el Hospital El Cruce de Florencio Varela y el segundo en plena pandemia de COVID-19—.

En medio de semejante desafío, el acompañamiento afectivo fue la clave para salir adelante. Y allí estuvo siempre Sebastián, su hermano y fanático absoluto de Martín Palermo. “Es el único de mis hermanos que va conmigo para todos lados, me llevaba la ropa al hospital, me acompañaba a cada turno… el entorno y la contención son fundamentales para recuperarse y demostrar que siempre se puede salir adelante”, relata Maricel.

Un mensaje a las redes y un gesto inolvidable

Con el cumpleaños de Sebastián (27 de octubre) aproximándose, Maricel quiso devolverle un poquito de todo el amor y la entrega de estos años. Sabiendo la devoción que su hermano siente por el “optimista del gol”, decidió enviarle un mensaje directo por Instagram a Martín Palermo para contarle su historia y pedirle la posibilidad de cumplirle el sueño.

La respuesta del ídolo no se hizo esperar: Palermo le contestó enseguida y la citó un sábado a las 10 de la mañana en el predio donde entrenaba el plantel técnico.

Para mantener la sorpresa hasta el último minuto, Maricel llevó engañado a Sebastián diciéndole que iban a ver una “muestra de fotos”. Al llegar y ver frente a frente a su gran ídolo, la emoción quebró a ambos hermanos.

“Fotos casi no pudimos sacar y videos tampoco, de lo conmovidos y emocionados que estábamos todos ese día. Nos puso a llorar a todos. La humildad que tuvo Martín para recibirnos y contestarme tan rápido es algo que no cualquiera hace hoy en día”, destacó la joven.

Hoy, Maricel busca que el enorme gesto de Martín Palermo y el ejemplo de acompañamiento de su hermano se hagan virales para llevar un mensaje de esperanza a todas las familias que atraviesan momentos de salud complejos: “Se puede salir adelante siempre”.

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