PUEBLADA EN AVELLANEDA: Varios móviles destrozados, postas de goma y máxima tensión en un operativo en Villa Azul, que terminó en batalla campalPUEBLADA EN AVELLANEDA: Varios móviles destrozados, postas de goma y máxima tensión en un operativo en Villa Azul, que terminó en batalla campal

Lo que debía ser un procedimiento judicial derivó en una tarde de furia en Wilde. Tras la detención de un joven del barrio, los vecinos arremetieron contra las fuerzas de seguridad. El saldo: múltiples patrulleros destruidos y un fuerte despliegue de infantería para contener los desmanes.

Por Redacción Multimedio En La Mira

La tarde de este domingo se transformó en un escenario de guerra en las inmediaciones de Villa Azul, en la localidad de Wilde. Una serie de allanamientos programados por la justicia terminó desatando una reacción violenta por parte de los residentes, quienes se enfrentaron cara a cara con la policía, dejando como saldo una zona militarizada y cuantiosos daños materiales en la flota automotor de la fuerza.

El detonante: una detención cuestionada

Según pudieron reconstruir los cronistas de este medio en el lugar, la tensión escaló de manera inmediata tras la aprehensión de un joven vecino del barrio. Mientras que para la justicia el procedimiento formaba parte de una investigación en curso, para los habitantes de Villa Azul se trató de una “detención injusta”. Bajo el grito de que se trataba de un “perejil”, grupos de personas comenzaron a rodear a los efectivos para impedir que se llevaran al detenido.

Lo que empezó como un cruce de insultos y forcejeos, rápidamente mutó en una lluvia de piedras, botellas y objetos contundentes que cayeron sobre los uniformados y sus vehículos.

Móviles destrozados y zona de guerra

La magnitud del ataque fue tal que varios patrulleros resultaron con daños totales. Los manifestantes no se limitaron a piedrazos: algunos móviles fueron abordados y destrozados con saña, quedando con vidrios rotos, abolladuras profundas y neumáticos tajados. Imágenes captadas por vecinos muestran la violencia de la embestida que obligó a las dotaciones policiales a retroceder en un primer momento.

Ante la imposibilidad de contener la turba y con el objetivo de resguardar la integridad física del personal y de terceros, la policía debió solicitar refuerzos de urgencia. Minutos después, el sonido de los disparos de postas de goma comenzó a retumbar en el barrio, en un intento por dispersar a los atacantes y establecer un perímetro de seguridad.

Clima de incertidumbre

A estas horas, el despliegue policial en Villa Azul es masivo. Efectivos de infantería y grupos tácticos custodian los accesos y los pasillos internos del barrio, mientras persisten las corridas y los focos de conflicto en las calles linderas. El ambiente es de una “paz armada”: el ruido de los helicópteros y las sirenas domina el aire de Wilde, mientras los vecinos aseguran que la situación es “incontenible”.

Desde la fuerza aún no se ha emitido un comunicado oficial sobre el número de detenidos totales ni el estado de salud de los efectivos heridos durante la lluvia de proyectiles. Lo que es seguro es que la relación entre la barriada y la seguridad en la zona sur ha quedado, una vez más, al borde del abismo.

Multimedio En La Mira continúa en el lugar de los hechos, ampliando la información a medida que se liberan los partes oficiales.

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