El histórico dirigente del peronismo ortodoxo y referente de las “62 Organizaciones” lanzó duras definiciones sobre la actualidad de su espacio político, el rol desdibujado de la CGT ante las nuevas formas de trabajo y la necesidad de entender que los ciclos de gestión llegan a su fin. En diálogo con Multimedio En La Mira, Rasgido llamó a “tender puentes” y buscar denominadores comunes más allá de las banderías políticas.


AVELLANEDA. En un café a metros de la sede del Club Atlético Independiente, donde el desfile de vecinos para saludarlo fue incesante, Favio Rasgido, hombre práctico, de transitar gremial y experiencia en armados provinciales y nacionales, se sentó a dialogar con Marcelo Brunwald para Multimedio En La Mira. Con la tranquilidad que dan los años de militancia, Rasgido no esquivó ningún tema y deslizó declaraciones que resonarán en el arco político.

La Separación con la Sociedad

“Hoy el peronismo tiene que hacer un mea culpa y ver en qué momento se separó de la gente”, disparó el dirigente ortodoxo. Rasgido fue autocrítico y señaló la falta de conexión con las nuevas generaciones. “Hoy no le hablamos a los jóvenes, a los vecinos. Nuestros hijos tienen otra agenda, como por ejemplo qué vamos a hacer con el medio ambiente en nuestra ciudad, algo que a los funcionarios les importó poco y nada”, afirmó, marcando una agenda que el peronismo tradicional parece haber ignorado.

CGT Desdibujada y Precarización

Como integrante de las “62 Organizaciones Peronistas”, Rasgido fue contundente sobre el rol del sindicalismo tradicional. “La CGT quedó un poco desdibujada ante el avance, que no es de ahora, de las nuevas formas laborales. Hoy hay un ejército de pibes con las motitos que no tienen amparo, otro ejército de monotributistas, y cientos de trabajadores que nunca se sintieron realmente respaldados por la CGT y en muchos gremios”, sostuvo, evidenciando la falta de representación para los nuevos sectores precarizados.

Fin de Ciclo y el Veredicto de las Urnas

Rasgido dejó otra definición fuerte sobre la permanencia en el poder. “Toda gestión, por más brillante que haya sido, tiene un ciclo, y en muchos casos este ya está llegando a su fin. Hay que entender que el tiempo de uno ya pasó como funcionario y si no lo entendés, la gente te lo hace entender en las urnas”, sentenció, enviando un mensaje directo sobre la renovación de liderazgos.

Tender Puentes y la Gestión Local

A pesar de las críticas, Rasgido mantiene la mirada fáctica del armado político. “Hay dirigentes valiosos en todos los partidos y espacios. Llegó el momento de dialogar, tender puentes, buscar denominadores comunes”, propuso.

En lo local, su base en Mitre 360 funciona como un espacio de contención social, donde ofrecen cursos de oficios, atención psicológica y articulación con particulares y diferentes organismos. El incesante saludo de los vecinos durante el café no es un dato menor y habla de una relación genuina y de cercanía que Rasgido mantiene vigente en Avellaneda.

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