Gian está internado y su salud se deteriora día a día. Debido a su bajo peso, ya no puede alimentarse por sonda y depende urgentemente de una bomba de alimentación enteral de alto valor. Su familia lanzó una rifa solidaria para recaudar casi un millón de pesos. “Sin la bomba, no puede comer”, es el desesperado grito de ayuda.
AVELLANEDA, MARZO 2026. Hay noticias que duelen, pero que también son un llamado a la acción. Gian, un pequeño guerrero de nuestra comunidad, atraviesa hoy su batalla más difícil. Actualmente se encuentra internado en un estado de salud delicado: su cuerpo, debilitado y con muy bajo peso, ha dejado de tolerar la alimentación por sonda tradicional.

La única esperanza para que Gian pueda recibir nutrientes y recuperar fuerzas es una Bomba de Alimentación Enteral Kangaroo Epump. El problema es el costo: el dispositivo tiene un valor de $999.000, una cifra inalcanzable para su familia en medio de la emergencia médica.
Una rifa por la vida
Ante la urgencia, su mamá, Sabrina Aquino, ha organizado una rifa solidaria para intentar reunir los fondos necesarios. Cada número tiene un valor de $3.000 y se sortearán sábanas de una plaza y media el próximo 28 de marzo por Lotería Nacional Nocturna.
“Él está internado hasta que consiga esa bomba porque ya no puede alimentarse por sonda y está muy bajo de peso”, relatan con angustia desde su entorno cercano.
Cómo podemos ayudar
La solidaridad de los vecinos de Avellaneda y alrededores es fundamental. No importa si es comprando un número o simplemente difundiendo esta nota; cada acción cuenta para que Gian pueda volver a su casa con el equipamiento que necesita.
Datos para colaborar directamente:
- Alias: Sabri.thomas.aquino
- Titular: Sabrina Aquino
- Contacto directo: 11-2878-8637
El dispositivo Kangaroo Epump permite administrar de forma precisa y segura la nutrición e hidratación que Gian requiere para sobrevivir. Sin este equipo, su recuperación es prácticamente imposible.
Hoy, Gian nos necesita a todos. Una pequeña donación o compartir esta publicación puede ser la diferencia entre seguir esperando en una cama de hospital o comenzar el camino de la recuperación.

