A pesar de la feria judicial, proteccionistas se movilizaron a la Avenida Mitre al 2600 para presentar un durísimo documento. El ex intendente interino y actual Secretario de Seguridad, ya salpicado por denuncias de abusos sexuales que el “colectivo feminista” prefirió silenciar, ahora es acusado formalmente por el destino incierto de animales municipales y el “secuestro” de la perrita Coti.
La tensión en Avellaneda no cede. La figura de Alejo Chornobroff vuelve a estar en el centro del escándalo, esta vez por una política de “limpieza” animal que ha despertado la furia de los vecinos. En una jornada marcada por la movilización, un grupo de proteccionistas se concentró en las puertas del Polo Judicial de Avellaneda para exigir respuestas ante lo que califican como un plan de exterminio encubierto bajo la fachada de “traslados” operativos.

Un documento durísimo en plena feria judicial
Bajo el número de expediente PPN 20-00-001899-26, los denunciantes lograron ingresar por mesa de entrada un pedido de Pronto Despacho dirigido tanto al Intendente como al Secretario de Seguridad Municipal. El texto es una pieza legal contundente que denuncia el retiro de animales de predios municipales sin un plan de reubicación que garantice su vida.
El documento fundamenta la acusación en dos pilares legales que Chornobroff estaría ignorando:
- Violación de la Ley Provincial 13.879: Avellaneda es un municipio “No Eutanásico”, por lo que cualquier medida que implique el desamparo o riesgo de muerte de estos animales viola explícitamente la prohibición de sacrificio en territorio bonaerense.
- Incumplimiento de la Ley Nacional 14.346: Se señala que el retiro de animales sin destino cierto constituye Maltrato Animal y abandono, un delito penal agravado por ser ejecutado por funcionarios públicos en ejercicio de sus funciones, según el Art. 248 del Código Penal.

El “Caso Coti” y la camioneta municipal
El símbolo de esta denuncia es Coti, una perrita mestiza dócil y querida por los vecinos que desapareció entre el 2 y el 3 de enero. La investigación escala porque existen pruebas documentadas: testigos filmaron el momento en que una camioneta de Obras Públicas del municipio se llevó a la perrita con rumbo desconocido, cumpliendo la orden que el propio Chornobroff habría reconocido haber dado: sacar a todos los perros de las dependencias oficiales.

Un funcionario “impune” y el silencio cómplice
La indignación de los proteccionistas no solo radica en la crueldad hacia los animales, sino en el historial del funcionario. Chornobroff ya cargaba con denuncias por supuestos abusos sexuales contra una militante, un escándalo donde el silencio de los colectivos feministas afines al gobierno local fue ensordecedor. “Antes denuncias por abuso, ahora desaparición forzada de mascotas. ¿Funcionario impune?”, se preguntan los vecinos en las pancartas.
La comunidad sigue en alerta y movilización, con la esperanza de encontrar a Coti con vida, mientras la justicia ahora tiene en su poder un documento que no podrá ignorar, a pesar del receso veraniego.

